Surrealista y alternativa inmersión en la realidad de Tokio, Japón.

miércoles, junio 28, 2006

La Quedada de los Blogueros 2.0


El sábado pasado, día 24 de junio, asistí a la 2ª quedada de bloggers hispanohablantes en Tokio. Esta vez fue en una izakaya, que es una especie de “taberna japonesa". La velada fue muy amena y divertida, como no podía resultar de otra forma del producto de la combinación de buena gente y cervezas. Habrá que repetirla.




En el blog de Kirai (Fotos Kdd 2.0), está la colección completa de fotos de la quedada.

martes, junio 27, 2006

La Inflexión


Después de releer mi últimos posts, estoy empezando a pensar que tal vez me haya excedido un poco en cuando al tono (demasiado) negativo general, y la crítica poco contrastada que hago sobre ciertos aspectos de la sociedad japonesa.

Me doy cuenta de que, curiosamente, esto podría dar lugar a la formación de malentendidos que precisamente quiero evitar.

Si bien no es mentira lo que expuse en estos posts, se muestra sólo un aspecto de la realidad bajo una óptica poco amplia, y tal vez rígida.

Por eso, a partir de ahora, voy a darle un nuevo enfoque a este blog, dejando a un lado faceta “activista”, y mostrando una temática más amplia y completa.

Queda aún mucho por hablar sobre esta multifacética cultura. Ríos de tinta, montañas de desvencijados teclados, e interminables horas de trabajo nos puede llevar analizarla, en todos sus aspectos tan diferente como es de las sociedades occidentales.

domingo, junio 25, 2006

¡Qué vienen los Sacamantecas!


Hace unos días, navegando por Internet, me encontré con una web enternecedoramente didáctica. El material que contiene no tiene desperdicio.

la dirección de la web ha sido borrada por razones de seguridad

El dibujo se las trae. Japoneses de buena fe acorralados en Japón, indefensos y asustados, ven como negras hordas de gaijines malignos avanzan, (posiblemente) con las “fauces” ensangrentadas, y la nueva edición del Necronomicón en la mano. 

Concretamente, es la propaganda del grupo que está en contra de que otorguen, a los extranjeros que tienen el visado de residencia permanente, el derecho al voto en las elecciones locales. Este es un tema del que se viene hablando desde hace mucho tiempo, pero que no termina de cuajar, posiblemente por la acción de grupos como éste.

También encontré este banner magnífico.

Dice: "estamos en contra de dar el derecho de votar a los extranjeros, salva Japón".

Se ve que el efecto “puru-puru” de las letras queda muy profesional.

sábado, junio 17, 2006

Furyou Gaijin - Crónicas Gaijinazas (2ª Parte)


Japón es un jardín de contrastes, sembrado de contradicciones como cardos borriqueros. Desde hace algún tiempo, veo en aeropuertos y lugares turísticos de Japón el logotipo “Yokoso Japan!” (Bienvenido a Japón), y he de reconocer que me resulta tremendamente hipócrita. El plan “Yokoso Japan”, pretende cumplir una de las aspiraciones del presidente Koizumi, que es aumentar en los próximos años el número de turistas extranjeros que vienen a Japón. Para ello se esfuerza con ferviente (pero dudoso) entusiasmo en implantar, como el que implanta un pepino en un ladrillo, una imagen de Japón como país abierto y receptivo en los medios internacionales. Lástima que de puertas para adentro su afán se quede corto, y no se materialice en esfuerzos reales por facilitar la integración y fomentar la aceptación de los extranjeros residentes, sino todo lo contrario.

Al menos como yo lo veo, el “Yokoso Japan!” está teñido del un estilo de política muy a la japonesa: “ven, suelta pelas, pero no te quedes”, permisiva al turismo pero herméticamente cerrada a la inmigración, que es una cara más del poliedro de lo que aquí se entiende por “internacionalización”.

国際化 (kokusaika), que significa en japonés “volverse internacional”, repetida ad nauseam en los medios de comunicación, es una palabra hoy por hoy vacía de sentido. Curiosamente, al contrario de lo que su significado pudiera dar a entender, está cargada de connotaciones que no hacen sino reforzar el sentimiento de que, como estado-nación monoracial y monocultural, Japón es una especie de presencia exclusiva y antagónica a lo “extranjero”.

En algunas publicaciones aparece que para el japonés de a pie, volverse internacional significa principalmente poder viajar fuera de Japón y comprar artículos de marcas extranjeras. Por supuesto, otra cosa muy distinta es permitir o tolerar que vengan extranjeros a residir en Japón y se conviertan en vecinos. Aquí es donde aparece la “cara oculta” de este proceso de internacionalización, que pone muy de manifiesto que Japón sigue siendo aún, en cierta forma, un país en 鎖国 (sakoku), que es un aislamiento autoimpuesto hacia todo contacto con el extranjero.

Ese espíritu de sakoku, aparece de forma muy evidente en la política y en los medios de comunicación japoneses al, entre otras cosas, exagerar y sacar de contexto los datos sobre los crímenes cometidos por extranjeros en Japón, creando una falsa imagen de que últimamente los crímenes han aumentado sobre todo por culpa de ellos.

Es cierto que hay una cierta cantidad de crímenes cometidos por extranjeros, pero son en su mayor parte violaciones de la duración del visado (overstay), y suponen estadísticamente un porcentaje ínfimo y ridículo, si lo comparamos con el total de crímenes cometidos por japoneses.

Estos intentos de, hasta cierto punto, “criminalizar” a los extranjeros, se ven bien reflejados en las imagenes que aparecen seguidamente.

Es un aviso de la policía de Nagano, su traducción sería: 注意 = atención, ひったくり事件が多発 = hay una frecuente ocurrencia de robos (tirones), 来日不良外国人による = cometidos por extranjeros "no buenos" que vienen a Japón.

不良 (furyou), aunque literalmente significa "no bueno", se utiliza en estos casos con el sentido de "malicioso", traduciéndose entonces más precisamente 不良外国人 (furyou gaikokujin) como "extranjeros maliciosos".

En este gráfico, extraído de la web de una empresa de seguridad, se indica más o menos implícitamente de qué tipo de extranjeros habría que desconfiar. Por lo que se ve, los morenitos de piel y los que parecen asiáticos las llevan claras. Con todo hay que decir que, aunque no aparezca en el gráfico, en la parte inferior de esa página se hace la muy necesaria aclaración de que “gaijin” no equivale directamente a “criminal”, por si alguien lo pusiera en duda.

Esta es la cabecera de un servicio web de la policía de Saitama (del que no voy a incluir el enlace por razones de seguridad), donde los ciudadanos japoneses de buena fe pueden denunciar cómodamente, a través de Internet, a los "extranjeros maliciosos" que consideren sospechosos.

Esta es la portada de un curioso manual donde reza: "Libro para no dejarse engañar por los extranjeros maliciosos (hombres y mujeres)". A buen seguro que no tiene nada que envidiarle a la nueva edición del Necronomicón.

Respecto al terrorismo, ocurre algo parecido, quiere ser visto sistemáticamente como algo extranjero, que viene de fuera, totalmente ajeno a lo japonés. Cuando en realidad, uno de los atentados terroristas más graves de la historia moderna de Japón, fue perpetrado por la secta Aum Shinrikyō, de fundadores japoneses.

A pesar de que pudiese comprender, aunque no aceptar, las razones que han llevado a los japoneses a pensar de esta manera, opino que el actual enfoque, no beneficia en nada al buen entendimiento e integración de los extranjeros que residen legalmente en Japón, y es posible que incluso tuviese el efecto contrario al que se pretende, es decir, indirectamente fomentando la marginación y la criminalidad.

Ir a la 1ª parte de las Crónicas Gaijinazas.

viernes, junio 02, 2006

Gaijin Fuuu(c)ka! - Crónicas Gaijinazas (1ª parte)


Hmm, gaijin fuka... Cada vez que veo esto escrito, se me viene inevitablemente a la cabeza la palabra “Fucka”, o lo que decía un abuelete sin dientes del pueblo de mi padre: “zoih to unoh hijoh de fuuka!”.

Gaikokujin fuka (外国人不可), o en su versión más coloquial y despectiva, gaijin fuka (外人不可), significa literalmente “no se admiten extranjeros”. Si bien es verdad que en la mayoría de los países desarrollados hay cierto grado de racismo y xenofobia soterrados, en el caso de Japón están tan profundamente enraizados en la cultura y las costumbres, y sus manifestaciones son tan evidentes, que llega a resultar cómico.

Recuerdo que al poco de venir a Japón, hace dos años, empecé a buscar trabajo por Internet en el campo de informática. Lo hice a través de webs de búsqueda de trabajo en japonés. Era increíble la cantidad de ofertas que había. Ya estaba yo saltando de contento (pollo de mí), cuando me percaté de un detalle curioso:






Si esto fuera Europa o Estados Unidos, creo yo que les caería el pelo a los que lo pusieron. Pero en Japón aparece “a cara perro”, con fanfarrias, y los japoneses lo aceptan como si de la cosa más natural se tratase. No en vano Japón es el único país de la OECD que no tiene leyes contra la discriminación racial.

Algo parecido me pasó cuando fui a preguntar al Centro de Atención para Residentes Extranjeros, en Shinjuku. Este centro, se supone que está para “facilitar” a los extranjeros la búsqueda de trabajo. Cuando llego mi turno, una de las funcionarias, al poco de empezar a hablar y antes de que pudiera mostrarle mi currículum ni nada, me soltó: “encontrar trabajo en Japón es muy difícil para un extranjero. Si usted no viene por un traslado de una empresa de su país, o por un contrato con una empresa extranjera, sus posibilidades son casi nulas”. Luego estuvo un buen rato intentando disuadirme de lo mal que había hecho viniendo a Japón, y para rematar me dijo: “usted ha de considerar que este país no es –amable- para los extranjeros” (me entraron ganas de decirle ¡¡¡parta mala fuka!!!).

Hace poco, en un nomikai (fiesta para socialización del personal, bebiendo a reventar) de mi empresa, unos compañeros me comentaron que se rumoreaba que ciertas empresas y organismos oficiales, utilizaban estas tácticas desmoralizantes para impedir el flujo “excesivo” de extranjeros a Japón.

Como material de referencia interesante, aquí os dejo algunos enlaces:

Informe de la ONU sobre el racismo en Japón
Japanese Only